22 de febrero de 2026
“Mi derecho, mi lugar” Proceso de Asignación a la Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México en sustitución del examen único de la COMIPEMS.“Mi derecho, mi lugar” Proceso de Asignación a la Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México en sustitución del examen único de la COMIPEMS.
Por Victoria Tapia Ruiz*
Introducción
La Educación Media Superior es el periodo educativo en el que en su mayoría jóvenes (entre 15 y 17 años) adquirirán los conocimientos base para desenvolverse en el área laboral, o bien, para iniciar la educación superior. El Estado, al regular los procesos educativos, ha realizado distintas propuestas para garantizar el acceso de la población al bachillerato.
En el caso de la Ciudad de México y la Zona Metropolitana, a partir de 1996 y hasta el 2024, la asignación de los estudiantes a los planteles públicos de Educación Media Superior se hacía a través de un examen único, diseñado y aplicado por la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS). Este modelo funcionaba como un concurso en el que los aspirantes con mayor puntaje en el examen estandarizado tenían una mayor oportunidad de elegir el bachillerato de su preferencia.
Durante los 29 años que duró este sistema existieron múltiples cuestionamientos en torno a la exclusión de ciertos perfiles, la transparencia del examen y el poco involucramiento de las entidades educativas en dicho proceso. A partir de la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia de México, y de Clara Brugada al gobierno de la Ciudad de México, fue claro que la propuesta de desaparecer el COMIPEMS y el examen único estandarizado se materializaría. Así, la evaluación fue sustituida por el programa “Mi derecho, mi lugar” el cual busca garantizar un acceso universal a los aspirantes a opciones educativas sin necesidad de realizar un concurso. No obstante, instituciones como la UNAM y el IPN aún aplican exámenes de admisión, por lo que el programa aún presenta ciertas limitaciones.
El presente artículo explora las motivaciones políticas que impulsaron el modelo de evaluación que generó la creación del COMIPEMS, así como los pros y contras que un examen único representaba para los aspirantes a la educación. Se expondrán las distintas facetas que tuvo el programa hasta su eliminación en el 2025. Además, se abordará la dinámica actual del ingreso al bachillerato en la que se señalará cómo algunas de las críticas al modelo anterior no se resuelven, mientras que otras pueden llegar a representar un avance considerable en el acceso equitativo al Nivel Medio Superior.
La propuesta política para la Educación Media Superior (EMS) del Programa de Desarrollo Educativo 1995- 2000.
El Programa de Desarrollo Educativo 1995- 2000, presentado por la Secretaría de Educación Pública, se expone como un proyecto cuya intención era responder a las necesidades planteadas por el Plan Nacional de Desarrollo de 1995- 2000. Entre los puntos tratados en los Foros de Consulta Popular se abordaron temas como justicia educativa, educación básica, educación media superior y superior, formación de maestros, etc. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
El Programa de Desarrollo Educativo 1995- 2000 estuvo encabezado por el Sindicato de Trabajadores de la Educación, maestros, tutores, autoridades educativas de los estados, universidades, escuelas particulares, académicos e investigadores cuyo objetivo en conjunto fue generar una propuesta que garantizara la calidad de la educación. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
La “calidad” al ser relacionada con la educación implica un valor que está en constante evaluación, pues refiere a productos que cumplen o no con ciertos estándares y que dependen, a su vez, de la prueba que se haga de ellos, así como de las entidades evaluadoras. El Programa de Desarrollo Educativo 1995- 2000 es muy concreto respecto al concepto de educación que está enarbolando. Por principio, el documento afirma que existe una obsolescencia rápida del conocimiento, por tanto, la educación debe disminuir la cantidad de información, concentrarse en reforzar valores y actitudes y dar prioridad a los métodos y prácticas que faciliten a los estudiantes el aprendizaje por sí mismos. Posteriormente, afirma que se debe de abandonar la idea de que la educación es un proceso propio de la niñez y la juventud, en cambio, ahora la educación debe durar toda la vida, es decir, la educación será vista como un proceso permanente a gran escala. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
¿Qué implicaciones tiene este enfoque aplicado a la Educación Media Superior (EMS)? La EMS comprende el bachillerato y/o los niveles equivalentes, es posterior a la secundaria y puede ser de dos tipos, el primero, el bachillerato que busca desarrollar la capacidad de los estudiantes para, posteriormente, cursar estudios a nivel superior; el segundo, la educación profesional técnica que capacita para la actividad productiva.
Para ambos casos, el Programa afirmó que se adoptarían nuevos modelos de organización académica y pedagógica en los que se cumpliera con el ideal de desplazar la acumulación de conocimiento y orientar el aprendizaje como un proceso que transcurre permanentemente a lo largo de la vida. En particular, se daría prioridad a la investigación y desarrollo tecnológico en concordancia con las necesidades de la nación. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
Desde 1992, la Comisión Nacional de Educación Media Superior (CONAEMS) se había encargado de la coordinación y concentración de la demanda para ingresar a la EMS, de la formación de planes de estudio y de la evaluación. Sin embargo, la comisión apreció que había un crecimiento de aspirantes lo cual creó un desajuste entre oferta y demanda, así como una carencia de criterios nacionales para evaluar la calidad de la EMS. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
El Programa de Desarrollo Educativo 1995- 2000 reconoce que la diversidad de instituciones que participan de la enseñanza de la EMS propicia que haya una carencia de mecanismos de comunicación y coordinación entre ellas. Ahora, si bien era necesario establecer criterios nacionales, el Programa también buscaba que en cada uno de los estados de la República se conformara una Comisión que analizara las problemáticas regionales, así surgió la Comisión Estatal de Planeación y Programación de la Educación Media Superior (CEPPEMS). Para garantizar la calidad, se crearía un Sistema Nacional de Formación del Personal Académico de las Instituciones de Educación Media Superior y Superior, además de un Sistema Nacional de Evaluación de la Educación Media Superior y Superior, ambos sistemas valorarían el desempeño del personal académico, las instituciones y los programas de la EMS.
La política educativa de fin de siglo en México
Para cumplir con los objetivos planteados, el Plan de Desarrollo Educativo 1995- 2000 establece como prioridad los proyectos de participación multiinstitucional. Esto implicaría la colaboración entre instituciones públicas y privadas en, al menos, cinco ejes: la mejora de la calidad del servicio; el aumento las opciones en las entidades donde el promedio de aspirantes admitidos era inferior a la media nacional; la aceleración en la creación de nuevas instituciones públicas para absorber la demanda; el desarrollo de una oferta educativa acorde con las necesidades sociales; y la atención prioritaria a las demandas del mercado laboral, del sector productivo y del desarrollo tecnológico. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
El valor de “calidad” atraviesa todo el documento, lo que se traduce en un énfasis en la búsqueda de mecanismos para su evaluación. Si bien se reconoce la importancia de la autoevaluación, se insiste reiteradamente en la necesidad de implementar evaluaciones externas de las instituciones, lo que implicaba establecer criterios nacionales y colegiados capaces de dar cuenta de la eficiencia, la objetividad y la transparencia. Aunque se reconoce la autonomía de las instituciones, el uso de recursos públicos demandaba un mayor escrutinio. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
En el caso de la Ciudad de México (Distrito Federal) y cada una de las entidades federativas, se planeó crear una serie de comisiones para la EMS. Las comisiones estarían obligadas a presentar cifras permanentes sobre la oferta y la demanda, campañas de orientación educativa y propuestas del proceso de selección de aspirantes, el cual debía cumplir con criterios de igualdad de oportunidades, exámenes y procesos de evaluación y difusión de resultados. Las instituciones debían realizar exámenes estandarizados de ingreso y egreso que aplicarían tanto a estudiantes como docentes. (Secretaría de Educación Pública, 1996)
La creación de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS)
El 16 de febrero de 1996, el Colegio de Bachilleres, el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica, la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria, la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial, la Dirección General del Bachillerato, el Instituto Politécnico Nacional, la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de México, la Universidad Autónoma del Estado de México y la Universidad Nacional Autónoma de México firmaron el acuerdo para la creación de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS). (Rodríguez-Gómez, R., 2024) (COMIPEMS, 1996)
El 19 de febrero de 1996, las instituciones mencionadas, junto con el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, A.C. (CENEVAL), establecieron las bases para el diseño y calificación de un examen único de opción múltiple, integrado por 128 reactivos correspondientes al contenido temático de la educación secundaria: matemáticas, español, geografía, historia universal, historia de México, civismo (o formación cívica y ética), física, química y biología. Dicho examen se aplicaría en el Distrito Federal y en 21 municipios conurbados del Estado de México.
Entre las opciones disponibles estaban el Colegio de Bachilleres (COLBACH), el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), el Centro de Estudios de Bachillerato (CEB) de la Dirección General de Bachillerato (CEB), El Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) de la Educación General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGTA), El Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) y el Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETIS) de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI), el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) y el Centro de Estudios Tecnológicos (CET) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia (ESEO) del Instituto Walter Cross Buchanan, el Centro de Bachillerato Tecnológico (CBT), el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de México (CECYTEM), la Preparatoria Anexa a la Normal, la Preparatoria Oficial del Estado de México, la Escuela Superior de Comercio y el Colegio de Bachillerato del Estado de México de la Secretaría de Educación, Cultura y Bienestar Social (SECYBS) perteneciente al Gobierno del Estado de México; la Escuela Preparatoria de Texcoco de la Universidad Autónoma del Estado de México, el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) y la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO), la Escuela Nacional de Estudios Profesionales “Iztacala” y la Facultad de Estudios Superiores “Zaragoza” en la que se estudia enfermería a nivel técnico.
Cada aspirante enlistaba 20 opciones posibles, las cuales debían ordenarse de mayor a menor preferencia. El proceso funcionaba como un concurso: a mayor número de aciertos en el examen único, mayores eran las posibilidades de acceder a la opción de preferencia. Ningún aspirante podía ser asignado a una opción educativa que no hubiera seleccionado previamente por sí mismo. Finalmente, el 2 de agosto de 1996, los resultados se publicaron en una gaceta impresa.
Pros y contras del examen único
El registro y la aplicación de exámenes permitía conocer la demanda real de los aspirantes, así como ofrecer un lugar a quienes cumplieran los requisitos del concurso.[1] Lo cual permitió conocer que entre la UNAM y el IPN se concentraban dos terceras partes de los aspirantes (Rodríguez-Gómez, R., 2024). Sin embargo, dichas instituciones no contaban con lugares suficientes para admitir a todos los aspirantes, lo cual generó constantes protestas de solicitantes inconformes con los resultados.
Las opciones de la UNAM y del IPN eran las que exigían el mayor número de aciertos. Por ello, algunos aspirantes obtenían un puntaje insuficiente para cubrir el mínimo requerido por la ENP, el CCH, el CECyT o el CET y quedaban sin asignación, ya que no habían incluido en su hoja de registro alternativas correspondientes a otras instituciones.
Ante esta situación, en el concurso de 1997 el COMIPEMS estableció la categoría CDO (Con Derecho a Otra Opción), mediante la cual quienes no habían sido asignados a ninguna de sus preferencias podían elegir un lugar en las escuelas donde aún hubiera cupo disponible. (Secretaría de Educación Pública, 2015)
Para el 2012 se creó la página www.comipems.org.mx, el TelSEP y los módulos de orientación. En la página se incluían instructivos con el mínimo de aciertos que pedía cada institución y se difundían los resultados (lo cual sustituyó a la gaceta impresa). Hasta el 2013, como requisito único para la asignación de un lugar se pedían 31 aciertos de los 128. (Secretaría de Educación Pública, 2015)
Durante los 29 años que se aplicó el examen único de COMIPEMS, todos los reactivos fueron de opción múltiple, lo cual garantizaba que la misma prueba se aplicaba a todos los aspirantes y se calificaba con la misma plantilla. Sin embargo, uno de los cuestionamientos que existieron acerca de la objetividad de la prueba fue si era posible responder 128 preguntas en un lapso de máximo 3 horas sin que el tiempo sea un factor determinante. Igualmente, es importante señalar que no todo conocimiento puede ser dividido, descontextualizado y evaluado a través de reactivos de opción múltiple. (Rivera Figueroa et al., 2006)
Aunado a lo anterior, otro factor determinante es el enfoque preferido de cada persona para percibir, pensar y abordar un problema (por ejemplo, analítico o global). En este sentido, habrá aspirantes con mayor facilidad para resolver pruebas de opción múltiple, mientras que otros mostrarán un desempeño más sólido en evaluaciones de respuesta abierta. (Rivera Figueroa et al., 2006)
El concurso poseía una serie de variables humanas que escapaban del alcance de la objetividad de la prueba. Por ejemplo, los estudiantes que elegían opciones que requerían mayor puntaje comenzaban su proceso de preparación antes que los estudiantes que habían optado por instituciones de menor demanda. Otro caso es cómo el nivel socioeconómico, reflejado en la escolaridad y economía de los padres, se manifestaba en el acceso a la información de los aspirantes, la conectividad digital, los materiales de estudio e incluso los cursos de preparación. Además, los aspirantes elegían opciones que consideraban académicamente mejores, aunque la distancia de su casa a la escuela fuera considerable. Esto parte del principio de creer que las opciones cercanas a su domicilio no eran instituciones de suficiente calidad académica. (García Pinzón, 2016)
ECOEMS y la sustitución del examen único por el programa “Mi derecho, mi lugar”
A partir de la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia de México (octubre 2024) se impulsó la implementación de un nuevo modelo de asignación de aspirantes a la Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México. Dicho programa lleva como nombre “Mi derecho, mi lugar” y tiene la finalidad de garantizar que todos los aspirantes tengan un lugar en alguna Institución Pública sin necesidad de presentar un examen. (Secretaría de Educación Pública, 2025)
El primer paso fue desaparecer la COMIPEMS y sustituirlo por el Espacio de Coordinación de la Educación Media Superior (ECOEMS), el cual surgió con un Convenio firmado por la Secretaría de Educación Pública, el Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (IEMS), las Universidades Públicas y subsistemas (UNAM, IPN, DGETI, DGB, COLBACH, CONALEP y UAEMEX). En este documento, las instituciones firmantes aceptan que el ECOEMS será el encargado de asignar una opción educativa para los aspirantes registrados siguiendo tres principios: Acceso irrestricto, acceso directo e igualitario, es decir sin examen (con excepción de la UNAM y el IPN) y acceso justo con equidad de género (con excepción de la UNAM e IPN). (Convenio para la creación del espacio de coordinación de la Educación Media Superior de la Zona Metropolitana del Valle de México, 2025)
El examen único fue sustituido por el programa “Bachillerato nacional para todas y todos: Mi derecho, mi lugar”, el cual busca disminuir la concentración de aspirantes en la UNAM e IPN, mediante la ampliación de oportunidades de acceso a otros sistemas. A su vez, la Presidenta de México aseguró que se contarían con nuevos planteles y programas educativos, así como un enfoque centrado en el desarrollo y acceso a la tecnología. (Secretaría de Educación Pública, 2025).
Asignación sin examen único ¿Qué pasa con las opciones de la UNAM y el IPN?
A partir del 2025, la Secretaría de Educación Pública convoca a las personas interesadas en realizar sus estudios de Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México. En la convocatoria se señala que los sistemas de COLBACH, CONALEP, DGB, DGETAyCM, DGETI, IEMS, SECTI y UAEMéx recibirán a los estudiantes sin la necesidad de aplicar un examen. En cambio, la UNAM y el IPN tendrán sus propios exámenes de admisión en línea. Sin embargo, todas las instituciones serán coordinadas por el ECOEMS. (Secretaría de Educación Pública, 2025a)
El ECOEMS clasifica a sus aspirantes en locales, es decir, quienes están estudiando el último año de secundaria sin adeudar créditos de primero y segundo y viven en alguna de las 16 alcaldías o en alguno de los 22 Municipios conurbados del Estado de México; egresados, que son los que al realizar su registro ya cuentan con el certificado de secundaria; foráneos, que abarca a los aspirantes que viven fuera de la Zona Metropolitana del Valle de México; e INEA, que comprende a quienes realizan sus estudios en el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos. (Secretaría de Educación Pública, 2025a)
Los aspirantes pueden elegir entre cuatro opciones:
1) Instituciones de acceso directo (sin examen de admisión)
2) Únicamente instituciones en las que se aplica examen (UNAM e IPN)
3) Instituciones con acceso garantizado a la par de instituciones en las que se aplica examen.
4) Opción posterior a la publicación de resultados.
Los aspirantes deberán consultar un instructivo en la página www.miderechomilugar.gob.mx en el que podrán encontrar el procedimiento de participación y un directorio de opciones educativas. Posteriormente, los estudiantes regulares, o sea, que no adeuden asignaturas de primer y segundo grado de secundaria, deberán realizar su registro en esa misma página. Es importante señalar que este registro lo tienen que hacer independientemente si elegirán opciones de acceso directo y/o de examen de ingreso (caso UNAM e IPN). Los aspirantes crearán un correo electrónico personal en el sistema de registro en el cual ECOEMS les enviará información del seguimiento de su proceso. (Secretaría de Educación Pública, 2025a)
Los aspirantes deben capturar las opciones educativas a las que desean ingresar. En el caso de los aspirantes que no desean ingresar a instituciones de la UNAM e IPN, pueden colocar hasta 10 opciones educativas que deberán ordenar de acuerdo con su preferencia, ya que es el criterio de asignación. En el caso de estudiantes que desean ingresar al IPN o la UNAM, podrán seleccionar un máximo de 5 opciones, las cuales, según el orden de preferencia, serán asignadas de acuerdo con la normatividad de cada institución. Además, deben tener un promedio de secundaria de mínimo 7.0 (Secretaría de Educación Pública, 2025a) Cabe señalar que en este modelo, salvo en los casos de Iniciación Universitaria, ningún aspirante podrá entrar a la UNAM o IPN si no se registró en el sistema y si no presentó y obtuvo el puntaje necesario según cada examen de ingreso.
Las instituciones que no requieren examen de admisión son clasificadas en “baja preferencia” y “alta preferencia”. Las primeras tienen lugares suficientes para recibir a todos los aspirantes, no así las de alta preferencia, estas últimas, al no contar con lugares suficientes, realizarán un sorteo que garantice que al menos 50% de sus aspirantes admitidos son mujeres. Si un aspirante no queda en ninguna de sus opciones de listado, podrá acceder a otras instituciones similares a las que solicitó. Los aspirantes que presenten examen para la UNAM y/o el IPN y no sean seleccionados por dichas universidades podrán optar por alguna institución de acceso directo en aquellas donde aún haya cupo disponible. (Secretaría de Educación Pública, 2025a)
Los resultados del proceso, así como los puntajes de los exámenes, las fechas y los procedimientos de inscripción, se darán a conocer en la Gaceta Electrónica de Resultados.
Reflexiones finales
El acceso a la Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México está en un momento de cambio considerable. Sin duda, la eliminación de la COMIPEMS representó el fin de un proyecto educativo que comenzó a perfilarse desde la última década del siglo XX. La eliminación del examen de admisión es congruente con una política equitativa en la que se garantice el lugar a cualquier aspirante que desea cursar alguna de las distintas modalidades del bachillerato.
¿Podría considerarse que esta medida representa un cambio en la política educativa que se perfiló durante la llegada del modelo neoliberal a México? Para responder esta pregunta podemos señalar que el discurso del programa “Mi derecho, mi lugar” va encaminado a la inclusión de todos los sectores sociales, así como de una distribución más equitativa por razones de género, mientras que el examen único obedecía a conseguir una medida de evaluación objetiva de la calidad de un servicio educativo. Es decir, mientras que en el modelo del examen único la necesidad de la prueba se justificaba con la idea de la prestación de un servicio de calidad, en el acceso directo al bachillerato se manifiesta una obligación del Estado de proporcionar un derecho. Por tanto, al menos en lo discursivo, existe un cambio considerable entre uno y otro programa.
No obstante, el examen permaneció en las dos instituciones con mayor demanda en la zona. La UNAM y el IPN recuperaron la autonomía en la realización del examen, no así en el registro de los aspirantes. La permanencia de un examen de admisión hace que las diferencias económicas, como acceso a un curso de preparación, permanezcan y determinen que las instituciones de mayor prestigio en el país sean ocupadas, en su gran mayoría, por sectores privilegiados de la población. La Presidencia de la República anunció que todas las opciones de instituciones para cursar la EMS recibirán una cobertura por parte de alguna universidad (Sheinbaum Pardo, 2025). En particular, en el 2025 entró un programa en el cual los estudiantes de los 20 planteles del Colegio de Bachilleres[2] de la Zona Metropolitana podrán tener un pase directo a la Universidad Autónoma Metropolitana. Los únicos requisitos son tener un promedio que, dependiendo de la carrera, podrá ir de 8.0 a 9.5 y haber sido estudiantes regulares durante el bachillerato (sin asignaturas reprobadas ni evaluaciones extraordinarias). (Universidad Autónoma Metropolitana, 2025). Esta medida puede motivar a muchos aspirantes a ingresar al COLBACH y ser estudiantes de excelencia, lo cual no sólo asegura su lugar, además incentiva su permanencia y eficiencia terminal.
Para poder hacer un juicio respecto al éxito del programa “Mi derecho, mi lugar” es necesario dar seguimiento a las estadísticas. En la convocatoria del 2025, año en que inició el proyecto, hubo un total de 272, 793 aspirantes registrados, de los cuales el 40.8% eligió el registro sin examen, es decir, 111, 335 aspirantes no buscaron ingresar a una institución del IPN y/o de la UNAM. El 13.7% corresponde a estudiantes que sólo se registraron para realizar exámenes de admisión, mientras que, la mayoría, el 45.5% de los aspirantes optó por la modalidad que les permite hacer examen y elegir el acceso directo. (Sheinbaum Pardo, 2025). Estos resultados muestran una distribución más equitativa de la demanda y desmiente la idea de que todos los aspirantes buscan opciones dentro de la UNAM o el IPN.
La Secretaría de Educación Pública presentó una comparativa entre el examen único de la COMIPEMS y el programa “Mi derecho, mi lugar”. En el último año que operó el examen único (2024), el 26.2% de los aspirantes habían quedado en su primera opción, mientras que con el programa “Mi derecho, mi lugar” en su primer año de aplicación (2025) el 68.4% de los aspirantes fueron asignados a su primera opción. (Sheinbaum Pardo, 2025) Esto no refleja una mejora en el nivel académico de los estudiantes, sino que la flexibilidad del modelo permite abarcar de manera óptima las expectativas de quienes participan del proceso.
El último año de la COMIPEMS, el 12.3% de los aspirantes fueron rechazados. mientras tanto, en el programa 2025 de “Mi derecho, mi lugar” se logró que el 94.7% de los aspirantes registrados fueran asignados a un bachillerato de su preferencia. Cabe señalar que el 5.3% de los aspirantes no asignados corresponden solo a la categoría de aspirantes que seleccionaron únicamente la opción de examen de admisión. No obstante, para estos casos se abre una segunda opción en la que se les permitirá inscribirse en algún bachillerato en el que aún haya cupo. (Sheinbaum Pardo, 2025) En este punto es importante apreciar que también hubo un cambio en la manera en que se enuncia los resultados. Mientras que, en el programa de examen único, al ser un concurso, quienes no lograban entrar a alguna de sus opciones o tener el puntaje mínimo eran “rechazados”, en el programa “Mi derecho, mi lugar” son llamados “no asignados”. Este cambio refleja la responsabilidad del proceso en las instituciones educativas y no en el aspirante.
En espera de poder revisar el transcurso del proceso a lo largo de los años, será importante ahora dar seguimiento a la deserción escolar, la cual queda fuera de este análisis y debería ser también un indicador del éxito del sistema. Además, habrá que dar continuidad a los pros y contras de que los exámenes de admisión que permanecen son virtuales y siguen representando una separación respecto a las oportunidades de acceso a las universidades públicas de mayor prestigio del país. Finalmente, la pregunta constante recae en cómo se puede garantizar que la educación que se está impartiendo en secundaria es adecuada y si las instituciones que están adquiriendo pases reglamentarios, como es el caso de la UAM, están perdiendo autonomía. Final del formulario
Referencias
COMIPEMS. (1996). Convocatoria 1996. https://www.dgae.unam.mx/noticias/examunic/coexun96/coexun96.html
Convenio para la creación del espacio de coordinación de la Educación Media Superior de la Zona Metropolitana del Valle de México. (2025). chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://inai.conalep.edu.mx/ut/2025/Convenios/ECOEMS.pdf
García Pinzón, I. (2016). Patrones de elección de los participantes del concurso para el ingreso a la Educación Media Superior de la COMIPEMS. Revista mexicana de investigación educativa, 21(68), 95-118.
Rivera Figueroa, A., Guerrero Magaña, M. de L., Sepúlveda López, A., & de Alaizola Arizmendi, I. (2006). La pertinencia del Examen único de ingreso al bachillerato. Perfiles educativos, 28(111), 71-88. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26982006000100004
Rodríguez-Gómez, R. (2024, marzo 21). La Comipems: El primer año. Suplemento Campus Milenio. https://suplementocampus.com/la-comipems-el-primer-ano/?srsltid=AfmBOopwiu-8VT4xe9cAN1jGWpUl1shHEORK2DtN9VAx0cl4iaxTI4T2
Secretaría de Educación Pública. (1996, febrero 19). Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000. http://sidof.segob.gob.mx/notas/4871357
Secretaría de Educación Pública. (2015, julio 29). Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior Comipems. https://www.gob.mx/sep/en/prensa/comision-metropolitana-de-instituciones-publicas-de-educacion-media-superior-comipems
Secretaría de Educación Pública. (2025a, febrero 14). Proceso de Asignación a la Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México—Convocatoria 2025. https://www.gob.mx/sep/articulos/proceso-de-asignacion-a-la-educacion-media-superior-en-la-zona-metropolitana-del-valle-de-mexico-convocatoria-2025
Secretaría de Educación Pública. (2025b, agosto 18). Boletín 265. Con“Mi derecho, mi lugar”, todas y todos los jóvenes tienen un lugar garantizado en bachillerato: Mario Delgado. https://www.gob.mx/sep/prensa/bolletin-265-con-mi-derecho-mi-lugar-todas-y-todos-los-jovenes-tienen-un-lugar-garantizado-en-bachillerato-mario-delgado
Sheinbaum Pardo, C. (2025, agosto 25). Todos los jóvenes tienen espacio en educación media superior. Conferencia presidenta Sheinbaum [Video en YouTubr]. https://www.youtube.com/watch?v=O-k-P6LFAzg
Universidad Autónoma Metropolitana. (2025). Pase UAM 2025. Ingreso a licenciatura para el trimestre 2025 Otoño. https://pase.uam.mx/
[1] Al momento del registro, el estudiante debía ser alumno en situación académica regular del tercer grado de secundaria, o haber egresado y contar con el certificado de secundaria. Además, se debía incluir una ficha de depósito de banco con un valor por cien pesos. (COMIPEMS, 1996)
[2] Plantel 1 El Rosario, Plantel 2 Cien Metros – Elisa Acuña Rossetti, Plantel 3 Iztacalco, Plantel 4 Culhuacán – Lázaro Cárdenas, Plantel 5 Satélite, Plantel 6 Vicente Guerrero, Plantel 7 Iztapalapa, Plantel 8 Cuajimalpa, Plantel 9 Aragón, Plantel 10 Aeropuerto, Plantel 11 Nueva Atzacoalco, Plantel 12 Nezahualcóyotl, Plantel 13 Xochimilco Tepepan – Quirino Mendoza y Cortés, Plantel 14 Milpa Alta – Fidencio Villanueva Rojas, Plantel 15 Contreras, Plantel 16 Tláhuac – Manuel Chavarría Chavarría, Plantel 17 Huayamilpas Pedregal, Plantel 18 Azcapotzalco, Plantel 19 Ecatepec, Plantel 20 Del Valle – Matías Romero
Victoria Tapia Ruiz: Licenciada en Filosofía y Maestra en Historia, ambas por la UNAM. Codirectora de MUMO Lab, Filosofía, Arte y Ciencia. Directora Ejecutiva de la Revista Criba. Historia y Cultura y de la Editorial “Libros del Alicate.” Es asistente de investigación en el Instituto de Investigaciones Sociales. Profesora en el área de Filosofía de la Escuela Nacional Preparatoria. En sus líneas de investigación filosófica está la reflexión acerca del cuerpo político, publicada en el capítulo del libro “Ruptura, crítica y propuesta. Un análisis de la política del cuerpo en la danza contemporánea”, UNAM, 2021 y en la comunicación “El cuerpo es el paisaje más sublime de todos: una propuesta de cuerpos danzantes en resistencia”, Barcelona, 2024. En sus líneas de investigación histórica, destaca su libro Nacionalismo. Revolución y legitimación en el Congreso Constituyente (1916-1917), México, 2023.
Correo electrónico: victoria.tapia@mumolab.com
“Mi derecho, mi lugar” Proceso de Asignación a la Educación Media Superior en la Zona Metropolitana del Valle de México en sustitución del COMIPEMS.
Resumen: El proceso de selección de aspirantes que buscan cursar la educación media superior en la Zona Metropolitana del Valle de México experimentó recientemente una transformación profunda. Durante 29 años, la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS) fue la encargada de organizar un concurso basado en un examen único de 128 reactivos de opción múltiple. A partir de los resultados obtenidos, los aspirantes con mayor número de aciertos podían ingresar al bachillerato de su preferencia. Bajo este sistema, quienes no alcanzaban un mínimo de 31 aciertos quedaban sin asignación y debían intentarlo al año siguiente u optar por una institución privada.
A partir de 2025, durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, desaparecieron tanto la COMIPEMS como el examen único. El proyecto que lo sustituyó, denominado “Mi derecho, mi lugar”, eliminó la obligatoriedad de presentar un examen de admisión para acceder a la educación media superior. No obstante, instituciones como la UNAM y el IPN mantienen su propia prueba de ingreso, que, aunque ya no forma parte de un examen único centralizado, conserva un mecanismo de selección que continúa marcando diferencias dentro de la comunidad estudiantil.
Palabras clave: Educación Media Superior, bachillerato, COMIPEMS, Política educativa, Equidad educativa.
“Mi derecho, mi lugar” Assignment Process for Upper Secondary Education in the Metropolitan Area of the Valley of Mexico, replacing COMIPEMS.
Abstract: The selection process for applicants seeking to enroll in upper secondary education in the Metropolitan Area of the Valley of Mexico recently underwent a profound transformation. For 29 years, the Metropolitan Commission of Public Upper Secondary Education Institutions (COMIPEMS) was responsible for organizing a competitive process based on a single 128-question multiple-choice exam. Based on the results, applicants with the highest scores were admitted to the high school of their preference. Under this system, those who did not reach a minimum of 31 correct answers were not assigned a place and had to try again the following year or opt for private education.
Beginning in 2025, during the administration of Claudia Sheinbaum, both COMIPEMS and the single standardized exam were eliminated. The initiative that replaced it, entitled “Mi derecho, mi lugar,” removed the requirement of taking an admission exam to access upper secondary education. However, institutions such as UNAM and IPN continue to administer their own entrance examinations. Although these are no longer part of a single centralized test, they preserve a selection mechanism that continues to create divisions within the student community.
Keywords: Upper Secondary Education, high school education, COMIPEMS, Educational policy, educational equity
Cómo citar este artículo: Martínez, Teresa. “Educación alternativa: Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca, entre la modernidad y la no modernidad en resistencia” Criba. Historia y Cultura. no. 11, ene.–mar. 2026, pp. 21-38.
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Criba, Año 2025 (octubre – diciembre), edición trimestal de publicación continua, editada por Galería de las Artes Café, Plaza San Jacinto #16, Col. San Ángel 01000, Alvaro Obregón, Ciudad de México. Editor responsable: Javier Torres Parés; diseño y actualización: Miguel Bello. Reserva de Derechos al uso exclusivo núm. 04-2023-110912151500-203 (difusiones periódicas), otorgado por el INDAUTOR. ISSN: en trámite.
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